No Todo es dolor

A pesar de todo creo que hay más que dolor en un duelo, existe por ejemplo el coraje de llegar a donde nunca llegaste. Y en el acto de dejar atrás.. hay algo de salir al encuentro. Y cada adiós oculta silencioso un bienvenido.
La existencia es tan sólo una mezcla extraña de finales y principios y las despedidas más un tema de la vida que de la muerte. Y lo creo porque otros que sufrieron primero crecieron después del dolor. Es por eso que se que no estoy solo, que avanzo día y noche acompañado


En el año 2013 se cumplieron 25 años del nacimiento del Grupo Renacer en Argentina, en la ciudad de Río Cuarto. Desde ese instante este grupo se ha extendido a 7 países. De este crecimiento hemos sido responsables todos nosotros, en mayor o menor medida, debido, fundamentalmente, a la actitud con la que  hemos afrontado un destino adverso, demostrando así a nuestras familias, a nuestros amigos, a nosotros mismos y a la sociedad entera que es posible sufrir con dignidad y, a partir de Renacer, levantarnos por sobre nuestro dolor para ayudar a un hermano que sufre. Renacer ha crecido de esta manera tan explosiva, no por la difusión periodística que cada uno haya podido darle, tampoco por un azar del destino o una circunstancia fortuita, sino que lo ha hecho por tener un mensaje tan poderoso que ha roto barreras sociales, culturales y geográficas. Mensaje del cual todos nosotros, aun sin darnos cuenta, hemos sido y somos portadores, pero que al mismo tiempo, y por el hecho de ser portadores de ese mensaje que nuestros hijos nos han dejado, nos añade una responsabilidad extra en nuestras vidas...acercarlo a otras personas con dignidad y honestidad.

Este mensaje no es, a su vez, un mensaje común. En él está el recuerdo y la memoria de nuestros hijos, esa memoria colectiva que los padres que hemos perdido hijos estamos ayudando a formar. Memoria que, a diferencia de muchas otras, no es de dolor, frustración o memoria en “contra de”, sino que es memoria de amor, memoria que se construye y se levanta a favor de la vida, dando cuenta así de lo más noble del ser humano: su dimensión espiritual —Goethe decía: la vida es amor, la vida de la vida es espíritu—, pero además, en este mensaje está implícita la esencia de Renacer, es decir aquello que hace que Renacer sea como es y sin lo cual no podría ser Renacer.

"No somos lo que recibimos de la vida sino lo que devolvemos a ella

Y hemos decidido devolver una obra de amor porque en ella está el

recuerdo y la memoria de nuestros hijos, los que partieron y los que aún están"

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